La varicela es una enfermedad frecuente causada por el virus varicela zoster, que es un miembro de la familia de los virus herpes. Suele ocurrir durante la infancia y es muy contagiosa. Los adultos contraen el virus si no lo han tenido durante la infancia.

La varicela suele empezar con una fiebre leve, dolor corporal y pérdida de apetito. En uno o dos días, aparece la erupción, generalmente empezando por el pecho o la espalda. Inicialmente la erupción consiste en puntos rojos que enseguida se convierten en ampollas y se extienden al resto del cueropo. Las ampollas se rompen y forman una costra en pocos días. La erupción continua apareciendo durante cuatro o cinco días mientras las lesiones iniciales se transforman en costras y cicatrizan. Junto a la erupción puede haber picor, fiebre, dolor de garganta, inflamación de ganglios y dolor en todo el cuerpo.

La vacuna de la varicela fue aprovada en los Estados Unidos en 1995. La Sociedad Americana de Pediatría recomienda en la actualidad que todos los niños reciban una dosis de la vacuna de la varicela entre los 12 y los 18 meses. Los niños mayores de esa edad que no hayan sido vacunados y no hayan pasado la infección por varicela también deberían vacunarse independientemente de la edad. Los individuos que no se hayan vacunado antes de los 13 años y sean mayores de esa edad, deben recibir dos dosis separadas entre 4 y 8 semanas.

Los pediatras recomiendan vacunar a los niños con enfermedades de la piel, ya que la infección por varicela natural les podría dar más complicaciones que las de una infección leve secundaria a la vacunación. Un porcentaje muy pequeño de personas tendrá una erupción leve o varios bultos pequeños después de la vacunación. La mayoría de las personas que han sido vacunadas no sufren varicela. Los que tienen varicela después de la vacunación por lo general tienen un cuadro muy leve, con menos lesiones cutáneas, menos propensión a tener fiebre, y se recuperan más rápido.

Los niños con ictiosis deben vacunarse contra la varicela. Hay un riesgo mayor de tener infecciones secundarias asociadas a la varicela en los niños cuya piel está inflamada y descamada, ya que tienen menos protección contra las infecciones. Las complicaciones más frecuentes de la infección natural por varicela son las infecciones bacterianas de la piel y los tejidos blandos en los niños, y neumonía en los adultos. El virus varicela zoster es un factor de riesgo bien conocido de infecciones invasivas por estreptococo A. Estas infecciones pueden ser graves en alguien que tiene ictiosis.

Para los niños con ictiosis cuya piel empeora con el estrés y otras infecciones víricas como los catarros y la gripe, la infección por varicela también puede empeorar los síntomas cutáneos. Como mínimo, un niño que tiene picor, inflamación y descamación en la piel se sentirá muy incómodo con la infección por varicela.

Si su hijo no ha pasado la infección por varicela natural, no ha sido vacunado, y se ha expuesto al virus de la varicela, el Zovirax oral (aciclovir) puede ayudar a disminuir los síntomas de la enfermedad. El Zovirax puede disminuir la fiebre y el número de lesiones cutáneas de la varicela, sobre todo si se administra en las primeras 24 horas de la infección.

Si su hijo no desarrolla la infección por varicela natural, el tratamiento debe centrarse en el alivio de los síntomas. El paracetamol (Tylenol) o el ibuprofeno pueden aliviar el dolor y la fiebre, pero se debe evitar la administración de aspirina.  La avena coloidal puede ayudar a aliviar el picor. La hidratación inmediata tras el baño puede mejorar el picor, y puede evitar que la descamación y los síntomas de la ictiosis empeoren. Las cremas antipruriginosas y las lociones como Aveeno Anti-itch crema, Prax, Sarna, o Zonalon (Zonalon necesita prescripción) pueden ayudar. Debe evitar preparaciones antipruriginosas que contengan Benadryl tópico o “caínas”, como lidocaína o benzocaína, ya que esos preparados pueden sensibilizar la piel y provocar erupciones con las aplicaciones repetidas.  Los antihistamínicos orales como el Benadryl pueden aliviar el picor; si no es efectivo, su doctor le puede recomentar otro antihistamínico que requiera prescripción y que pudiera ser más eficaz. 

Para saber más sobre varicela y vacuna de la varicela, hable con su médico de familia o su pediatra, o contacte con los siguientes teléfonos:

Centros para el control y prevención de las enfermedades:

1.800.232.4636  English
1.888.246.2857 Español

CDC Vacuna de la varicela  Q&A:   http://www.cdc.gov/vaccines/vpd-vac/varicella/vac-faqs-gen.htm

CDC Vacunas & Enfermedades Prevenibles:  www.cdc.gov/nip/menus/vaccines.htm#varicella

Iniciativas de inmunización de la Academia Americana de Pediatría:   www.cispimmunize.org

Haga clic aquí para descargar el pdf completo

Un agradecimiento especial a Dr. Angela Hernández, Dr. Lucero Noguera-Morel and Dr. Almudena Nuño-Gonzalez por traducir esta información para FIRST.


Declaración de intereses de FIRST

Esta información se proporciona como ayuda a los pacientes y a los padres de los pacientes que tienen ictiosis. No pretende suplir la atención médica adecuada, sino complementar ese cuidado con una orientación sobre cuestiones prácticas a las que se enfrentan los pacientes y los padres. Ni FIRST, ni su Consejo de Administración, su Consejo Médico y Científico Asesor, ni su Consejo de Editores Médicos, ni el personal de la Fundación y sus trabajadores avalan ningún tratamiento de los que se informan aquí. Toda cuestión relacionada con el cuidado de los pacientes con ictiosis se debe discutir con un dermatólogo con experiencia en el tratamiento de su enfermedad de la piel.  

Share This Page:

Search