Retinoide es un término utilizado para describir a la vitamina A y sus derivados químicos. Tanto los efectos buenos como  los  tóxicos de vitamina A se conocen desde hace mucho tiempo. A principios de la década de 1900, la falta de vitamina A se asoció con el desarrollo del cáncer y también con cambios en la piel. En base a estos hallazgos, los retinoides se estudiaron como tratamiento para trastornos de la piel y el cáncer. Uno de los problemas que ocurren con los productos naturales de vitamina A es que la cantidad que se necesita para obtener los efectos buenos es similar a la que produce los efectos tóxicos. Cuando tenemos suficiente cantidad en el cuerpo para lograr un beneficio clínico, empiezan a ocurrir también los efectos secundarios tales como dolores de cabeza, dolor de huesos, y alteraciones en el hueso. Para tratar de aumentar los beneficios y disminuir los efectos secundarios, los investigadores y las empresas farmacéuticas se interesaron en la creación y el estudio de derivados sintéticos de la vitamina A.

Los retinoides funcionan de formas diferentes por diferentes mecanismos. Estos compuestos son necesarios para el crecimiento normal y el desarrollo de muchas células y tejidos. Los retinoides mejoran el proceso de la diferenciación celular (el proceso por el cual las células crecen y se desarrollan), de modo que para las células, que no están creciendo normalmente, darles retinoides pueden empujarlas hacia su desarrollo normal. En muchas enfermedades de la piel con escamas, tales como la ictiosis, prescribir un retinoide puede ayudar a las células de la piel a crecer más normalmente.

Varios retinoides se utilizan como medicamentos, ya sea por vía tópica (para untarse) o sistémicamente (para todo el cuerpo, en una pastilla). El ácido retinoico (tretinoína, Retin A, Renova), se utiliza como un tratamiento tópico para el acné y puede ayudar a otras enfermedades de la piel tales como daño de la piel inducido por el sol, y las condiciones de engrosamiento o escamosas tales como la ictiosis. El tazaroteno es un compuesto retinoide diferente que se utiliza por vía tópica para problemas similares y se ha mostrado beneficioso cuando se usa para tratar ectropión (tirantez hacia abajo de los párpados). La isotretinoína (Accutane) es un medicamento oral utilizado para un tipo de acné severo y también puede ayudar a enfermedades de la piel escamosa. El acitretino (Soriatane) se utiliza para la psoriasis, ictiosis y otros trastornos de la piel.

La terapia sistémica con retinoides casi siempre causa algunos efectos secundarios. La mayoría son generalmente leves y de fácil control. Los efectos secundarios incluyen: sequedad y descamación de la piel y de las membranas mucosas; anomalías en los análisis de sangre, como el aumento en los triglicéridos y el colesterol, la función hepática anormal; y rigidez en las articulaciones.

Los retinoides de origen natural (como vitaminas) son importantes para el desarrollo normal del feto, pero si una mujer embarazada toma otros medicamentos retinoides orales esto puede interferir con el desarrollo del feto y dar lugar a defectos de nacimiento. Incluso la toma de una pastilla de un medicamento retinoide tomada durante el embarazo puede provocar defectos de nacimiento graves, como un cerebro mal formado, retraso severo, ojos anormales, orejas anormales y defectos cardíacos graves. Cualquier mujer en edad fértil debe utilizar dos formas efectivas de control de la natalidad (píldoras anticonceptivas, la terapia hormonal implantada, los condones, diafragmas, etc.), mientras dure el consumo de fármacos retinoides. Además, ciertos retinoides pueden permanecer en el cuerpo durante un tiempo muy largo (posiblemente varios años), y no deben ser tomados por mujeres que podrían quedar embarazadas sin una discusión minuciosa con un médico y una comprensión de los riesgos.

Los fármacos retinoides disponibles en la actualidad pueden ser de alguna utilidad para las personas con acné severo, psoriasis, ictiosis y el cáncer. Si el tratamiento con retinoides podría ser beneficioso para usted es algo que tiene que discutir en detalle con su médico. El uso de retinoides para tratar su ictiosis requiere información y acuerdo entre usted y su médico. Los retinoides NUNCA deben ser tomados excepto bajo la supervisión de un médico, y bajo estrictas directrices, como se indican por la FDA y las compañías farmacéuticas. Deben realizarse pruebas de embarazo periódicas, así como frecuentes visitas al médico. Bajo ninguna circunstancia los retinoides pueden ser tomados por alguien que no sea la persona a quien se le recetó el medicamento.

La información de este artículo ha sido resumida a partir de un artículo escrito por el Dr.  John J. DiGiovanna, MD para una edición de Ichthyosis Focus. La información aquí presente fue revisada y supervisada por miembros del consejo Médico & Científico asesor de FIRST.

Ni la Fundación, ni su Consejo de Administración, ni su Consejo Asesor Médico y Científico se hace responsable de ninguno de los productos mencionados. Por favor contacte con su médico antes de usar cualquier producto nuevo.

Haga clic aquí para descargar el pdf completo

Un agradecimiento especial a Dr. Angela Hernández, Dr. Lucero Noguera-Morel and Dr. Almudena Nuño-Gonzalez por traducir esta información para FIRST.


Declaración de intereses de FIRST

Esta información se proporciona como ayuda a los pacientes y a los padres de los pacientes que tienen ictiosis. No pretende suplir la atención médica adecuada, sino complementar ese cuidado con una orientación sobre cuestiones prácticas a las que se enfrentan los pacientes y los padres. Ni FIRST, ni su Consejo de Administración, su Consejo Médico y Científico Asesor, ni su Consejo de Editores Médicos, ni el personal de la Fundación y sus trabajadores avalan ningún tratamiento de los que se informan aquí. Toda cuestión relacionada con el cuidado de los pacientes con ictiosis se debe discutir con un dermatólogo con experiencia en el tratamiento de su enfermedad de la piel.  

Share This Page:

Search